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lunes, 9 de abril de 2012

HTC One X, análisis


HTC One X. Toma nota de este nombre porque, si el mercado le corresponde, el Samsung GalaxySII ya tiene sucesor como teléfono referencia en el mundo Android. Al menos lo será durante unos meses y siempre que la diagonal de 4.7 pulgadas te convenza, que no es mi caso. Yo los prefiero un poco más comedidos en ese apartado técnico.
Tras la prueba a la que hemos sometido en Xataka al HTC One X, ya os puedo adelantar que estamos ante uno de los teléfonos más completos que han pasado por mis manos. ¿No sientes curiosidad por conocer por qué opino así? La solución está en este completo análisis del HTCOne X.

HTC One X, el resurgir de la compañía

HTC pasó un mal año 2011. Con el Samsung Galaxy SII convertido en el teléfono más conocido de los smartphone Android, sus modelos no acabaron de dejar huella entre los consumidores.
Con un mercado tan saturado, tener un modelo de referencia es un objetivo común de todas las marcas. Apple lo tiene sencillo pues solo tiene uno. Samsung sobra decir que ha colocado el apellido Galaxy S en la historia de la telefonía. Así, tanto el iPhone 4S como el Galaxy SII son modelos reconocibles incluso por encima de su marca madre.
HTC necesitaba algo similar. Y la compañía tenía claro que este 2012 debía ser el año de su resurgir. Y vaya si lo ha conseguido.
Lo ha hecho además no con un solo teléfono sino con una saga, la One, nombre sencillo de recordar, sin aspavientos y, más importante, fácilmente reconocible por el consumidor.
El HTC One X es el más destacado de esa gama que se estrenó en el pasado MWC de Barcelona, y tras analizarlo a fondo, ya os puedo asegurar que han conseguido su objetivo: ser elteléfono franquicia de la compañía y uno de los referentes en equipos Android.
Sí, con el One X, HTC ha regresado definitivamente a la élite de la telefonía móvil. La única duda que me queda es si le acompañarán las ventas ahora que el precio libre es más determinante que nunca.

Diseño

No puede haber teléfono franquicia sin un diseño que lo identifique. Sin perder el aroma a HTC, el One X ha conseguido que el suyo sea un valor seguro y parte de su éxito.
El HTC One X tiene un acabado en policarbonato de gran calidad, con un poco de textura en la parte trasera, diseño de una sola pieza (unibody), ligeramente curvado y muy agradable de tener en la mano.
En color blanco se ve espectacular, pero la unidad que nosotros hemos analizado se conforma con un acabado gris oscuro que también engancha.
Con grandes dimensiones, el HTC One reduce los botones físicos al mínimo. Como la batería es interna, no hacía falta diseñar una tapa para la parte trasera, en la que solo encontramos el logo incrustado de HTC y la cámara de fotos.
En la parte superior encontramos la ranura para la tarjeta microSIM (no busques la de la microSD porque no la hay), el micrófono para el sistema de reducción de ruido en las llamadas, y el botón de encendido en la parte derecha. Ya en el lateral derecho está el control de volumen, de tamaño ideal, con el tacto adecuado, del que solo podemos decir que está, que funciona, pero que no se nota. Como debe ser.
En la parte izquierda queda en solitario la ranura microUSB que está preparada para la salida de vídeo y función MHL.
En el apartado de controles físicos solo echamos de menos un botón fotográfico dedicado. Con lo bien pensado que está este terminal en la parte de diseño, seguro que los ingenieros de HTChubieran encontrado una solución que me habría convencido sin duda.
El acabado del HTC One X es muy bueno. El material se nota de calidad y detalles como la zona del auricular o la del altavoz, perforados con precisión de cirujano, nos dan una idea de que todo ha sido cuidadosamente pensado y no se ha dejado nada al azar.
Otro ejemplo es la integración de la pantalla en el terminal, con un marco reducido formando parte de la misma, lo que le da mucha sensación de continuidad, al más puro estilo Lumia. Y ya os dije que me encantaba.
Quizás lo único que desentona en este diseño minimalista y de muy buen gusto sea la cámara de fotos, que sobresale ligeramente de la carcasa. Esa disposición “externa” también hace que me preocupe cómo quedará la protección de la lente tras un tiempo de uso, pues está a disposición de suciedad, huellas y algún que otro golpe.
De la parte del diseño del HTC One X solo nos queda hablar de los botones para Android Ice Cream Sandwich, que no se vuelven virtuales sino que se mantienen de forma acertada (a mi parecer) y formando parte del gran diseño del HTC One X.
Si os habéis dado cuenta, no os he hablado de las dimensiones y peso del HTC One X. Cuando tienes este terminal en la mano no importan esos datos, porque el grosor y peso están tan conseguidos que directamente no te los planteas. Tan solo me parece que la diagonal excede lo que para mi es cómodo en un smartphone.
Hablando de cifras, HTC ha conseguido que este One X tenga un grosor de solo 8.9 mm y un peso de 130 gramos que en mano parecen incluso menos.

Pantalla

La pantalla del HTC One X no pasa desapercibida. Y no lo debe hacer porque parte de la experiencia de usuario con un smartphone se sostiene en esa parte del teléfono. Estamos hablando de un terminal que nos ofrece una diagonal que para mi se sale ya de lo cómodo en un teléfono, pero quizás sea que no tengo las manos suficientemente grandes. Ni el bolsillo del pantalón.
Con datos fríos, la pantalla del HTC One X es de 4.7 pulgadas. Pero no está en esa diagonal su secreto.
Con esas dimensiones y una resolución de 720p, la pantalla del HTC One X se adentra en el terreno de aquellas en las que hay que ser muy ducho para alcanzar a diferenciar píxeles. En total salen unos 312 ppp que se agradecen mucho especialmente al leer texto.
Pero la resolución no es lo único de lo que puede presumir este HTC One X. La calidad de su pantalla va mucho más allá, y en brillo y color no tiene actualmente rival. Los colores que muestra son fieles, con la calidez adecuada y espectaculares. Y estamos hablando de una pantalla de tipo Super LCD (ni rastro de PenTile) que se ha logrado ajustar a un grosor más reducido de lo habitual.
Dos aspectos más sobre nuestra prueba con esta pantalla: el ángulo de visión es total, y enexteriores es una pantalla que se ve bastante bien, pero hay que aumentar el brillo al máximo.
En la faceta táctil, ninguna pega. Responde con fluidez, y además es una de las pantallas que mejorrepele la suciedad y grasa de los dedos.

Rendimiento y conectividad

Contar con un sistema operativo afinado (Android Ice Cream Sandwich), 1 GB de memoria RAM y un cuádruple núcleo patrocinado por Nvidia (Tegra 3 a 1.5 Ghz) no podía arrojar más que un funcionamiento cómodo y fiable del HTC One X. Ni con juegos que devoran recursos ni con multimedia o tareas diversas se ha inmutado esteHTC One X en mis pruebas.
Para los amantes de los datos os dejo con la mágica cifra de los test con Quadrant: 4.895 de media.
En la faceta comunicativa, la calidad de las llamadas es buena, no he encontrado fallos a reseñar, y el micrófono que se encarga del sistema de reducción de ruído funciona. La conectividad Wifi también ha cumplido con su cometido. Decir también que este HTC One X viene con NFC.

Software

Con una versión de Android tan pulida ya como Ice Cream Sandwich, las personalizaciones de algunas marcas como HTC o Samsung corren serio peligro de extinción. La única salvación pasaba por sumar en vez de restar. Y eso es justo lo que ha hecho HTC con su nuevo Sense 4.0.
Con su aspecto visual tan característico, la personalización Sense ayuda a la sólida base de Android 4.0 y prácticamente en todas las facetas en las que le usurpa la identidad, lo hace muy bien.
Tras probarlo a fondo en este HTC One X, un servidor se queda con Sense 4.0 antes que con ICSal natural. La facilidad de personalización de los paneles, los útiles widgets y la barra de acceso directo a modo de dock me han convencido. Por cierto, las cuatro aplicaciones que podemos colocar en esa especie de dock son las cuatro que están accesible directamente desde la pantalla de bloqueo, tan solo arrastrando al círculo de desbloqueo.
También la gestión de la multitarea por medio de “cartas” por las que podemos movernos deslizando el dedo y cerrarlas sacándolas de ese desfile nos ha gustado. No así el teclado que viene de serie, así que, como es demasiado habitual (aunque ventaja frente a otros sistemas operativos), toca buscar un teclado alternativo. Yo os recomiendo que le echéis un vistazo al nuevo SwiftKey 3.
Un apunte más de forma rápida: con el HTC One X viene de serie la aplicación Dropbox con 25 GB de espacio extra al que ya tuviéramos de forma gratuita durante dos años. Esa ampliación se activa automáticamente al identificarnos en Dropbox desde la aplicación del teléfono. Eso sí, HTChabla de integración de este servicio en su teléfono pero no esperes nada más allá de regalo de espacio: la aplicación es la misma que en otros Android.